La reciente entrada en vigor de la nueva ley para proteger a los repartidores de plataformas en Taiwán ha desencadenado las primeras disputas sobre el cálculo salarial. El Sindicato General de Repartidores de Taiwán ha denunciado que Uber Eats está implementando un sistema de pago para los pedidos múltiples que, en la práctica, reduce el tiempo computable de trabajo al dividir a la mitad los minutos en los que se solapan dos entregas simultáneas.
El Ministerio de Trabajo ha analizado la situación y ha emitido un comunicado confirmando que este método de cálculo vulnera los artículos 3 y 5 de la nueva normativa. La legislación exige de forma explícita que el tiempo invertido en cada pedido se contabilice de manera íntegra, prohibiendo a las empresas omitir o fragmentar los minutos trabajados bajo la excusa de que se están realizando varias entregas al mismo tiempo.
Ante esta posible infracción, las autoridades laborales han hecho un llamamiento a los trabajadores para que revisen exhaustivamente sus nóminas y denuncien cualquier irregularidad ante las oficinas de trabajo locales. El Gobierno ha advertido de que, si Uber Eats no corrige este sistema tras las inspecciones correspondientes, se enfrentará a multas de al menos 20 000 TWD (aprox. 625 USD) por cada trabajador afectado.
Por su parte, el Ministerio de Trabajo ha reiterado que la ley se aplicará con firmeza y de manera equitativa para todas las empresas del sector, señalando que plataformas competidoras como Foodpanda ya han adaptado sus sistemas de pago. De no producirse un cambio inmediato en las políticas de Uber Eats, las sanciones se irán incrementando de manera consecutiva hasta que se garantice el pago completo que establece la legislación vigente.