Con Taiwán adentrándose de lleno en la fase de sociedad superenvejecida, el Gobierno está redirigiendo sus políticas para integrar a las personas de la tercera edad como un pilar activo de la economía nacional. Wu Cheng-wen (吳誠文), ministro sin cartera y presidente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, ha anunciado un ambicioso plan gubernamental que busca elevar la actual tasa de empleo de las personas mayores del 10 % a un 50 %, con el fin de aprovechar su vasta experiencia profesional y potenciar la productividad del país.
Durante la inauguración de la Exposición de la Industria de la Salud para la Tercera Edad, las autoridades enfatizaron la necesidad de cambiar el paradigma social respecto al envejecimiento. Wu destacó que las estrategias estatales ya no pueden limitarse exclusivamente a la prestación de asistencia médica, sino que deben fomentar proactivamente la inclusión laboral de los mayores para evitar el estancamiento económico y social derivado del declive demográfico.
En esta misma línea, el también ministro sin cartera Chen Shih-chung (陳時中) recordó que Taiwán va muy rezagado en comparación con países vecinos que alcanzan tasas del 25 % de ocupación en este sector poblacional. Subrayó que modelos como el empleo a tiempo parcial son fundamentales, estimando que una incorporación masiva de 700 000 mayores al mercado laboral podría inyectar cerca de 80 000 millones de TWD (aprox. 2500 millones de USD) anuales a la economía de la isla, además de aportar claros beneficios para la salud física y mental de los trabajadores veteranos.
Por su parte, el ministro de Economía, Kung Ming-hsin (龔明鑫), detalló los avances del nuevo plan tecnológico enfocado en la tercera edad. Esta iniciativa interministerial ya está brindando apoyo y subvenciones a diversas empresas, fomentando el desarrollo de casi 300 productos innovadores diseñados para mejorar la calidad de vida de los ancianos, lo que ha generado una incipiente y lucrativa industria de la longevidad en Taiwán.