El Centro de Cuidado de Búfalos de Yunlin dio la bienvenida a un nuevo residente. Se trata de un viejo búfalo de agua de 22 años —una edad equivalente a unos 90 años humanos— que fue salvado del matadero y trasladado desde la Isla Verde (Taitung) para disfrutar de una merecida jubilación.
El antiguo dueño del animal, un agricultor de 83 años de apellido Wang, ya no podía mantenerlo debido a su avanzada edad y a la falta de interés de las nuevas generaciones por la agricultura. El destino del búfalo cambió gracias a la señorita Chen, una ciudadana que había conocido al animal hace una década mientras trabajaba como voluntaria en la isla y volvió a encontrarse con él recientemente.
Al enterarse de que el búfalo podría ser sacrificado, Chen invirtió 25.000 dólares taiwaneses para comprarlo y garantizarle un final digno. Tras una emotiva despedida de su antiguo dueño en el muelle, el animal emprendió un arduo viaje de 17 horas, combinando trayectos en barco y camión, hasta llegar a su nuevo hogar.
El búfalo llegó sano y salvo al santuario fundado por el agricultor Lin Jia-liang (林家良). En sus nuevas instalaciones, fue bautizado como "Delfín Blanco" en honor a su gran resistencia tras haber sobrevivido a numerosos tifones a lo largo de su vida en la isla. Hoy, el veterano animal se adapta rápidamente a su nuevo entorno, refrescándose en el agua y conviviendo felizmente con los demás búfalos rescatados del centro.