En el marco de la 42.ª edición de las maniobras militares anuales Han Kuang, las Fuerzas Armadas de Taiwán han revelado por primera vez el despliegue estratégico de vehículos lanzamisiles móviles Hsiung Feng en el archipiélago de Penghu. Esta unidad, perteneciente al Comando de Operaciones Litorales de la Armada y equipada con misiles antibuque de las series II y III, ha llevado a cabo simulacros de despliegue rápido y ataques de precisión para asegurar el control de las aguas circundantes.
La decisión de trasladar estas plataformas móviles a la Primera Zona de Operaciones representa un salto cualitativo en la estrategia de defensa nacional. Según los expertos, aunque Penghu ya disponía de silos de misiles fijos, la introducción de unidades móviles dificulta enormemente la capacidad del enemigo para neutralizar las defensas en un primer ataque, garantizando una mayor capacidad de supervivencia y respuesta bélica.
El analista Shu Hsiao-huang (舒孝煌) ha destacado que esta medida táctica se alinea estrechamente con las nuevas doctrinas operativas del ejército estadounidense en el Pacífico, que buscan utilizar islas periféricas como bases avanzadas de disuasión. Al fortificar Penghu, que geográficamente podría ser utilizada como un trampolín estratégico por el Ejército Popular de Liberación (EPL), Taiwán proyecta una amenaza directa y contundente contra cualquier flota anfibia de invasión.
Por su parte, el investigador Su Tzu-yun (蘇紫雲) ha subrayado la importancia de la cobertura balística que proporciona este despliegue. Las unidades móviles en Penghu se integrarán en una red de fuego cruzado junto con las baterías terrestres situadas en otras islas periféricas y en la costa de la isla principal, creando una barrera defensiva impenetrable que dificultaría severamente el avance de los buques hostiles a través del estrecho de Taiwán.