Colombia declaró el estado de emergencia tras registrar un terremoto de magnitud 7,4 en el oeste del país, el cual provocó al menos 111 fallecidos, más de 1500 inmuebles dañados y multitud de personas atrapadas bajo los escombros. Este episodio ocurrió poco más de un mes después de que dos potentes seísmos sacudieran a la vecina Venezuela.
En Venezuela, los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el pasado 24 de junio devastaron Caracas y sus alrededores, cobrándose más de 6300 vidas. A pesar de la proximidad geográfica y temporal entre ambos desastres, expertos geológicos señalan que los dos fenómenos no guardan una relación directa.
Según explicó el especialista argentino Gustavo Ortiz, la diferencia radica en las placas tectónicas involucradas. El seísmo de Colombia estuvo motivado por el proceso de subducción de la placa de Nazca bajo la sudamericana, mientras que el evento de Venezuela se debió al desplazamiento lateral entre la placa sudamericana y la del Caribe.
A esta disparidad en los mecanismos tectónicos se suma la profundidad de los hipocentros. Mientras que el terremoto en Venezuela fue muy superficial, produciéndose a menos de 20 kilómetros de la superficie, el evento registrado en Colombia tuvo su origen a 110 kilómetros de profundidad.