El presidente Lai Ching-te (賴清德) ha supervisado el inicio del "Simulacro de Resiliencia Urbana 2026" en Nueva Taipéi, un ejercicio a gran escala diseñado para evaluar la capacidad de respuesta de las infraestructuras civiles en caso de un conflicto bélico. La inspección se centró en el Hospital Shuang Ho (雙和醫院), donde las autoridades evaluaron los protocolos para trasladar rápidamente las unidades de cuidados intensivos, quirófanos y salas de urgencias a las instalaciones subterráneas del complejo médico.
Una de las principales innovaciones presentadas durante el simulacro fue la implementación de la "etiqueta electrónica de heridos". Este sistema, desarrollado por el estamento militar, permite al personal sanitario digitalizar el triaje y monitorizar los signos vitales de los pacientes a través de dispositivos inteligentes y la nube. Esta tecnología dual agiliza enormemente la evacuación y puede funcionar incluso sin conexión a la red durante más de 24 horas.
El ejercicio también puso a prueba la capacidad de mantener operativas las telecomunicaciones bajo tierra ante posibles ataques a la infraestructura nacional. Para ello, se desplegaron vehículos de comunicaciones móviles capaces de restablecer redes 4G y 5G en el área hospitalaria en menos de dos horas, asegurando el contacto continuo con el centro de mando y coordinación.
Junto a la demostración médica y de comunicaciones, el simulacro abarcó otras áreas críticas de la resistencia civil. Lai Ching-te (賴清德) acudió a un supermercado para comprobar los protocolos gubernamentales de racionamiento y distribución de bienes de primera necesidad, mientras que, en paralelo, se simuló una ralentización intencionada de las redes móviles en toda la región norte para habituar a la población a posibles cortes de servicio durante emergencias.