El primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰) ha defendido la integridad del paquete de políticas demográficas del Ejecutivo, advirtiendo de que cualquier alteración unilateral por parte del Legislativo podría desequilibrar la estrategia. El Gobierno fundamenta su plan en cinco pilares inseparables: ayudas a la natalidad, fortalecimiento de la red de escuelas infantiles, incentivos educativos, conciliación laboral y acceso a la vivienda, insistiendo en que deben ejecutarse de manera conjunta.
El origen de esta declaración se enmarca en la reciente aprobación en el Yuan Legislativo de una ley promovida por la oposición (KMT y PPT) que obliga al Estado a dotar fondos para el futuro de cada recién nacido. Esta medida dispararía el gasto social a 216 200 millones TWD (aprox. 6756 millones USD) anuales, superando ampliamente el presupuesto de 185 100 millones TWD (aprox. 5784 millones USD) que había diseñado y calculado originalmente el equipo económico del primer ministro.
Durante el Día de la Familia del Yuan Ejecutivo, Cho Jung-tai (卓榮泰) apeló a la necesidad de mantener un rigor presupuestario para garantizar la viabilidad de las políticas del presidente Lai Ching-te (賴清德). Asimismo, aprovechó para anunciar futuras mejoras en la conciliación, como la ampliación de los permisos de maternidad a 12 semanas y el fomento de la corresponsabilidad paterna para equilibrar las cargas familiares.
Finalmente, el primer ministro instó a los legisladores a agilizar la revisión y aprobación de los presupuestos generales del Estado, con el fin de evitar la parálisis de la administración pública. Cho confirmó que, si las políticas sociales lo requieren, el Gobierno no dudará en recurrir a los mecanismos legales vigentes para solicitar fondos suplementarios, siempre y cuando se encuadren en el orden constitucional y normativo.