El presidente Lai Ching-te (賴清德) inauguró oficialmente el nuevo "Programa Piloto de Salas de Rehabilitación", una iniciativa de la Administración del Seguro Nacional de Salud orientada a pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular. Este programa ofrece terapias de alta intensidad, de entre dos y cinco horas diarias durante un máximo de 180 días, con el objetivo de aprovechar la fase crítica de recuperación, reducir los índices de discapacidad y facilitar el regreso seguro de los pacientes a su entorno familiar.
Durante su intervención en Changhua, el mandatario destacó que, si bien la esperanza de vida en Taiwán ha aumentado, los ciudadanos pasan en promedio 8,4 años enfrentando problemas de salud. Como el primer presidente con formación médica en la historia de la isla, subrayó su compromiso personal e institucional con la creación de un "Taiwán saludable", buscando que los años de vida adicionales vengan acompañados de una verdadera calidad y autonomía personal.
Para sostener este ambicioso proyecto, el Gobierno ha articulado dos ejes de acción principales. Por un lado, se ha garantizado la sostenibilidad financiera del sistema sanitario al superar por primera vez el billón TWD (aprox. 31 250 millones USD) de presupuesto global del Seguro Nacional de Salud. Por otro, se ha puesto en marcha un plan de arraigo destinado a modernizar infraestructuras hospitalarias, retener el talento médico y fomentar el desarrollo de la sanidad inteligente a nivel regional.
Las autoridades también han fijado metas concretas a medio plazo, como la reducción en un tercio de la mortalidad por cáncer para el año 2030 y el control de enfermedades metabólicas crónicas a través del "Plan 888". Con todas estas medidas y una inversión estatal robusta, la administración confía en prolongar la esperanza de vida saludable de los taiwaneses en tres años, fortaleciendo así el bienestar nacional y la competitividad del país.