El Centro de Arte Pier-2 fue el escenario este 15 de agosto del "Festival de la Bendición de Dios", un evento cultural y religioso que, a pesar de las fuertes lluvias, logró reunir a una gran cantidad de fieles. La principal atracción fue una enorme figura de más de un metro de altura del Dios Tigre, comisionada por el Templo Tianhou del distrito de Qishan (旗山).
Las autoridades del templo explicaron que, al coincidir el evento con el séptimo mes del calendario lunar (conocido popularmente como el Mes de los Fantasmas), la estatua sagrada original de la deidad no puede abandonar su santuario. Esta antigua costumbre busca evitar asustar o perturbar a los espíritus errantes que, según la tradición, visitan el mundo terrenal durante esta época. Para sortear esta restricción y permitir que el público recibiera bendiciones, el templo decidió exhibir esta detallada réplica.
La imponente mascota, cuyo valor de elaboración se estima en casi 500 000 dólares taiwaneses, destaca por su impresionante nivel de detalle, exhibiendo vibrantes ojos de color verde neón, patrones tradicionales en el pelaje y un lingote de oro en el pecho.
Además de admirarla, el diseño de la figura invitaba a la interacción de los creyentes para que pudieran recibir distintas bendiciones. Por un lado, tocar la boca del tigre simboliza la atracción de la riqueza y la prosperidad, mientras que, por otro lado, acariciar el vientre del felino asegura la ayuda y el valioso respaldo de personas influyentes o nobles benefactores.
Durante la jornada, los asistentes participaron activamente en diversas dinámicas enfocadas en pedir paz y prosperidad económica. A través de la tradición del "Agua de la Riqueza", los fieles podían hacer un donativo voluntario para recibir una pequeña bolsa hermética con agua sagrada y dos monedas de un dólar taiwanés, concebidas como un amuleto financiero o "dinero madre". Además, las personas tuvieron la oportunidad de escribir sus deseos para luego introducirlos directamente en las fauces de la figura gigante del tigre, a modo de un místico buzón de peticiones. Finalmente, para complementar esta protección espiritual, el evento contó con la presencia de una imagen de la diosa Mazu, acompañada de cenizas de incienso traídas directamente desde el pebetero principal del Templo Tianhou.
El festival, que también ofreció postres temáticos y mercancía exclusiva como sellos y papel dorado ritual, demostró que la devoción popular se adapta a las normativas espirituales del Mes de los Fantasmas, logrando congregar a las multitudes en busca de fortuna y tranquilidad bajo la lluvia.