El Ministerio de Cultura ha presentado una protesta formal contra la Fundación de la Bienal de Gwangju, en Corea del Sur, por cambiar de manera unilateral el nombre del "Pabellón de Taiwán" a "Museo Nacional de Bellas Artes de Taiwán". Este cambio ha interferido en los preparativos del evento, que se celebrará próximamente, y las autoridades taiwanesas han advertido que tomarán las medidas necesarias si no se restituye la denominación original acordada en el contrato.
El Ministerio criticó duramente la actuación de los organizadores por recurrir a la censura política. Señalaron que resulta especialmente decepcionante que este incidente tenga lugar en una ciudad como Gwangju y en un festival fundamentado históricamente en la defensa de los derechos humanos y la democracia, vulnerando así los principios básicos que el propio evento dice representar.
A pesar de los prolongados esfuerzos diplomáticos y el diálogo profesional mantenido para no dañar los vínculos bilaterales con Corea del Sur, los organizadores han ignorado las comunicaciones oficiales y la queja pública emitida en conjunto por los curadores y artistas taiwaneses, quienes se mostraron en contra de un cambio de nomenclatura realizado sin su consentimiento.
La controversia ha cobrado dimensión internacional con la cobertura de medios de arte especializados y el rechazo generalizado en redes sociales, donde usuarios de distintos idiomas han inundado las cuentas de la Bienal cuestionando su compromiso con la libertad de expresión. Hasta la fecha, los responsables surcoreanos no han ofrecido ninguna justificación oficial sobre el altercado ni se ha podido confirmar si actuaron bajo presión directa de Pekín.