La vicepresidenta Hsiao Bi-khim (蕭美琴) destacó en la Conferencia Anual de Inteligencia Artificial de Taiwán 2026 que el liderazgo del país no debe limitarse a la fabricación de hardware, sino extenderse a la gobernanza de datos. A tal fin, el Gobierno impulsa los "Diez Nuevos Proyectos de Infraestructura de IA", abarcando desde el desarrollo de talento y potencia de cálculo hasta campos pioneros como la computación cuántica y la fotónica de silicio.
Para proteger los valores culturales del país, se ha creado un Grupo de Trabajo sobre Soberanía y Gobernanza de Datos de IA que busca alimentar los modelos de inteligencia artificial con bases de datos alineadas con la identidad taiwanesa. Se prevé además una revisión normativa que permita una apertura de datos segura, impulsando su aplicación en ámbitos médicos, administrativos y corporativos.
Sin embargo, Hsiao advirtió sobre los peligros inherentes a esta tecnología, como los deepfakes y las campañas de desinformación. Citando al presidente Lai Ching-te (賴清德), recalcó la urgencia de fortalecer la "resiliencia defensiva de toda la sociedad" para evitar que los avances tecnológicos se conviertan en herramientas que vulneren la democracia y la confianza ciudadana mediante ciberataques o guerra cognitiva.
Finalmente, el Gobierno articulará estas medidas mediante la "Ley Básica de Inteligencia Artificial", apostando por un progreso seguro y ético. El objetivo a largo plazo es que el apogeo del sector tecnológico no quede aislado, sino que sus beneficios se derramen equitativamente sobre el resto de las industrias y sectores de Taiwán.