La quinta Cumbre de Innovación Taiwán-Japón, inaugurada el 18 de agosto en Tokio y auspiciada por el Consejo de Desarrollo Nacional, ha marcado un hito al integrar a Estados Unidos en su red de cooperación tecnológica. El evento, que anteriormente se enfocaba exclusivamente en los lazos bilaterales nipón-taiwaneses, busca ahora fomentar una alianza trilateral para impulsar la expansión de las empresas emergentes en los mercados globales.
Durante la inauguración, el presidente del Consejo, Yeh Chun-hsien (葉俊顯), resaltó el notable avance de Taiwán en los índices mundiales de competitividad e innovación. Subrayó que el país se encuentra en una posición privilegiada gracias a sus políticas de desarrollo de infraestructuras basadas en inteligencia artificial, lo que otorga a las empresas emergentes nacionales una mayor visibilidad y potencial de crecimiento internacional.
El encuentro contó con la participación de figuras clave como la gobernadora de Tokio, Yuriko Koike (小池百合子), y el funcionario del Departamento de Estado de EE. UU., John Speaks, quienes apostaron por estrechar los lazos comerciales y de talento entre las tres economías. Asimismo, desde la Organización de Comercio Exterior de Japón (JETRO) se puso como ejemplo de éxito la planta de semiconductores de TSMC en Kumamoto.
En esta edición participan 46 empresas taiwanesas dedicadas a sectores estratégicos como la conducción autónoma, los semiconductores y la tecnología espacial. La iniciativa subraya el éxito de la internacionalización empresarial de Taiwán, dado que más de una treintena de estas firmas ya han logrado establecer operaciones, obtener financiación o cerrar acuerdos de colaboración en territorio japonés.