El primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰) ha confirmado que el Gobierno de Taiwán revisará considerablemente al alza las estimaciones de demanda eléctrica para la próxima década. El objetivo de esta reevaluación es apaciguar los temores del sector industrial sobre la capacidad del país para satisfacer el enorme consumo energético que requiere el desarrollo de la inteligencia artificial.
Hasta ahora, el Ministerio de Economía y la eléctrica estatal Taipower proyectaban un crecimiento interanual de la demanda de hasta un 2,5 %. No obstante, Cho admitió que estas previsiones se han quedado cortas frente al nuevo paradigma tecnológico, subrayando que en la actualidad la potencia de computación está estrictamente ligada a la capacidad energética y, por ende, a la competitividad del Estado.
En un foro especializado sobre energías, el mandatario insistió en que Taiwán cuenta con los recursos necesarios para ofrecer un suministro eléctrico constante y verde hasta 2035. Prometió que en las próximas fechas se hará pública una previsión más realista que proporcionará garantías de seguridad para el ecosistema tecnológico e industrial.
Paralelamente, para asegurar que la electricidad llegue sin interrupciones, el Ejecutivo está invirtiendo más de 560 000 millones de TWD (aprox. 17 640 millones de USD) en la modernización de la infraestructura eléctrica nacional. Este plan estratégico incluye también la creación de microrredes regionales independientes para garantizar el suministro ante posibles fallos del sistema o emergencias de seguridad.