El Ministerio de Desarrollo Digital ha delineado la estrategia de Taiwán en materia de soberanía tecnológica, subrayando que el país no necesita producir todo de manera autónoma, sino asegurar el control exclusivo de sus tecnologías estratégicas más críticas. Esta visión busca equilibrar la integración en la cadena de suministro global con la protección frente a riesgos geopolíticos inminentes.
Para el ministro Lin I-ching (林宜敬), una de las prioridades absolutas es el desarrollo de una Inteligencia Artificial soberana. Las autoridades buscan entrenar modelos algorítmicos utilizando bases de datos locales para garantizar que los resultados reflejen la cultura y la perspectiva taiwanesas. Además, se insiste en que la infraestructura computacional de la IA debe estar ubicada físicamente en la isla para asegurar que opere bajo su jurisdicción legal.
El segundo pilar de esta estrategia es el desarrollo de redes de satélites de órbita baja. Ante el peligro de que los cables submarinos puedan ser saboteados en un contexto de conflicto o zona gris, Taiwán necesita una alternativa robusta e independiente para sus comunicaciones externas, evitando quedar aislado o condicionado por infraestructuras extranjeras en caso de emergencia nacional.
Para materializar estas metas, el Gobierno ha comenzado a diseñar planes de financiación que involucran al sector privado. Se prevé utilizar modelos de asociación público-privada, como el sistema BOT (construcción, operación y transferencia), para incentivar la inversión en nuevos centros de cálculo de alta potencia que apuntalen la infraestructura tecnológica nacional.