El ministro de Relaciones Exteriores, Lin Chia-lung (林佳龍), ha emitido fuertes críticas contra la actitud del Gobierno chino tras las amenazas vertidas por Pekín por la participación de Taiwán en la reciente cumbre del Foro de las Islas del Pacífico. La delegación taiwanesa fue invitada al evento por Palaos, país anfitrión y aliado diplomático, lo que provocó que el enviado especial chino advirtiera sobre represalias, desatando la indignación de Taipéi por lo que consideran un intento de coacción internacional.
Taiwán mantiene desde 1993 el estatus de socio de desarrollo dentro de este organismo, que agrupa a 18 naciones del Pacífico y constituye la plataforma política más relevante de la región. Lin Chia-lung defendió que la isla ha brindado históricamente aportaciones tangibles en áreas como agricultura inteligente, salud y tecnología, recordando la reciente aportación de tres millones de dólares estadounidenses al Fondo de Resiliencia del Pacífico para combatir los efectos del cambio climático.
El diplomático taiwanés comparó el comportamiento de Pekín con el de un invitado que intenta comportarse como el anfitrión de una fiesta, arruinando el ambiente de cooperación del foro. Los analistas coinciden en que la presión constante de China continental busca aislar a Taiwán y despojarla de sus plataformas de diálogo internacional, como se evidenció el año anterior cuando las Islas Salomón decidieron suspender la invitación a todos los socios externos para evitar confrontaciones diplomáticas.
En respuesta a la situación, el presidente de Palaos denunció que su país ya está sufriendo represalias directas, destacando que Pekín emitió recientemente alertas de viaje negativas para disuadir a los turistas chinos de visitar el archipiélago. Ante este boicot económico dirigido al vital sector turístico de Palaos, el Gobierno de Taiwán reafirmó su compromiso de apoyo, prometiendo fomentar el turismo hacia la nación aliada como contramedida a las presiones de China continental.