La Administración Central de Meteorología (CWA, siglas en inglés) prevé que la influencia de El Niño continúe hasta la primavera del próximo año y pueda evolucionar hacia un fenómeno fuerte o extremadamente fuerte. Además, a partir de los patrones climáticos de años anteriores, la institución estima que este otoño habrá menos tifones que afecten a Taiwán.
El director del Departamento de Pronósticos Meteorológicos, Huang Treng-shi (黃椿喜), señaló que la temperatura marina en el Pacífico ha aumentado hasta 1,4 grados celsius y, si sube 0,1 grados más, El Niño alcanzaría la categoría de fenómeno fuerte.
Huang indicó que entre enero y agosto se formaron 22 tifones en el Pacífico noroccidental, cifra muy superior al promedio de 13,5 y la tercera más alta desde 1958. Solo 1965 y 1971 registraron más, con 23. Durante julio y agosto se formaron 14 tifones, igualando el récord más alto para ese período desde 1958.
En Taiwán, el paso del tifón Bavi y las circulaciones periféricas de Higos, Dolphin y Saudel provocaron cuatro alertas de tifón y operaciones por lluvias torrenciales severas a gran escala. Las precipitaciones acumuladas de julio y agosto llegaron a 754,7 milímetros, un 20 % más que el promedio climático, mientras que la temperatura media fue de 28,9 grados Celsius. Huang advirtió además que este otoño las temperaturas tenderán a ser más cálidas y las lluvias, menores, mientras que el sur de Taiwán deberá prepararse para el inicio del período de escasez de agua a partir de octubre.