El ministro de Relaciones Exteriores, Lin Chia-lung (林佳龍), concluyó con éxito su visita a Palaos, donde participó en la 30.ª edición del diálogo entre Taiwán y las naciones del Foro de las Islas del Pacífico (PIF). Durante su estancia, Lin firmó una declaración conjunta con los líderes de Palaos, Tuvalu y las Islas Marshall en la que reafirmaron su compromiso estratégico con la prosperidad, la estabilidad y la paz en el Pacífico, coincidiendo con la visión regional proyectada para 2050.
En las reuniones de trabajo, el canciller taiwanés puso el foco en la necesidad de impulsar el capital humano de los países aliados. Lin presentó un proyecto integral basado en la experiencia taiwanesa en educación vocacional, con el propósito de conectar la formación técnica de los jóvenes del Pacífico con certificaciones oficiales y oportunidades reales de empleo, asegurando así un desarrollo económico sostenido en la región en áreas clave como la transformación digital y la sostenibilidad.
A su regreso a Taiwán, Lin fue contundente al criticar la actitud de China continental durante el foro, calificando su "diplomacia del lobo guerrero" de repulsiva por intentar socavar la unidad regional. Denunció las maniobras de Pekín para excluir a la isla, recordando que Taipéi participa ininterrumpidamente en el PIF como socio de desarrollo desde 1991, y censuró que la delegación china emitiera amenazas a los países anfitriones y boicoteara el turismo hacia Palaos.
El ministro concluyó advirtiendo que la agresividad china ha trascendido la retórica para convertirse en un riesgo tangible, lo que ha despertado la inquietud generalizada entre las naciones del Pacífico. En este sentido, aplaudió que la cumbre del PIF haya aprobado una resolución de condena por los recientes lanzamientos de misiles balísticos por parte de China continental, evidenciando el respaldo regional a la preservación del statu quo y la paz en el océano Pacífico.