Durante un seminario financiero en Taipéi, el presidente de Wealth Magazine, Hsieh Chin-ho (謝金河), propuso una audaz medida para combatir la alarmante caída de la natalidad en Taiwán: regalar una acción de la tecnológica TSMC a cada recién nacido, intransferible hasta su mayoría de edad. Hsieh justificó su propuesta señalando los excelentes datos de recaudación fiscal y alertó sobre la proyección de que los nacimientos en 2026 caerán por debajo de los 100 000, situando a la isla entre los países con menor fecundidad del planeta.
El presidente Lai Ching-te (賴清德) aprovechó su turno de palabra para responder a la propuesta, descartando la entrega directa de acciones de TSMC, pero ofreciendo una alternativa basada en el nuevo paquete de ayudas a la natalidad. Lai recordó que a partir de enero entrará en vigor un subsidio de crecimiento de 5000 TWD (aprox. 156 USD) mensuales para menores de 18 años.
El mandatario detalló que la mitad de esa cantidad se depositará en una cuenta especial bloqueada durante 12 años, acumulando 360 000 TWD (aprox. 11 250 USD). Estos fondos serán gestionados por el Estado y podrán invertirse en empresas rentables y de alta calidad, como TSMC y diversas entidades financieras, asegurando así un capital de futuro para la educación o el desarrollo profesional de los jóvenes y apoyando simultáneamente al tejido empresarial del país.
Por último, Lai Ching-te celebró el buen momento económico de Taiwán, destacando que los sectores bancario, bursátil y de seguros han superado por primera vez el billón de dólares taiwaneses en beneficios. El presidente abogó por utilizar la fortaleza financiera nacional para impulsar la expansión global de las empresas locales, cimentando el liderazgo tecnológico y económico de la isla en el mundo.