El presidente Lai Ching-te (賴清德) acudió hoy día 7 a la Universidad de Defensa Nacional para presidir la ceremonia de inauguración de la «Clase de Educación Avanzada para Oficiales de las Fuerzas Armadas». Frente a los rápidos cambios del panorama internacional y lo que él considera como la creciente amenaza de China continental, el presidente subrayó que «aunque el mundo esté en paz, olvidar la guerra es peligroso». Lai afirmó que solo fortaleciendo la autonomía en materia de defensa se podrá asegurar la paz desde una posición de fuerza. Asimismo, el Gobierno se comprometió a ser el mayor respaldo de las Fuerzas Armadas, esperando que los alumnos se conviertan en una fuerza clave para la reforma militar.
El presidente hizo hincapié en que las Fuerzas Armadas deben actualizarse y transformarse continuamente para convertirse en tropas de nueva generación capaces de afrontar cualquier desafío, lo cual depende de que los mandos de todos los niveles posean una visión macroscópica, conocimientos profesionales y una inquebrantable responsabilidad.
Además, el presidente expuso tres exigencias a los presentes. Aparte de cultivar activamente un pensamiento estratégico internacional, instó a absorber nuevos conocimientos, atreverse a innovar y liderar con responsabilidad, forjando la confianza dentro de los equipos.
Por último, el presidente recordó a todos los mandos militares que «aunque el mundo esté en paz, olvidar la guerra es peligroso», insistiendo en que la voluntad de proteger la paz en el estrecho de Taiwán no debe decaer jamás y que la única forma de garantizar la paz es fortaleciendo la defensa autónoma. En su calidad de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, prometió que el Gobierno será siempre su mayor apoyo y expresó su deseo de que todos los alumnos, tras su paso formativo por la Universidad de Defensa Nacional, se erijan como pilares fundamentales en la reforma de las fuerzas castrenses.