En la calle Zhongzheng de la ciudad de Chiayi hay numerosos comercios tradicionales y edificios antiguos, por lo que la calle es conocida como «Calle Antigua Ertong», su antiguo nombre. La semana pasada, la Oficina de Cultura de Chiayi colaboró con comercios locales y una reconocida orquesta para organizar un concierto desde los balcones. Los negocios abrieron los balcones del segundo piso y los músicos se situaron junto a las ventanas del interior para interpretar las piezas. Las hermosas melodías recorrieron la calle tradicional, atrayendo a numerosos ciudadanos que se detuvieron a escuchar y también alzaron la mirada para contemplar un paisaje diferente desde los alféizares. Aunque se trató de un concierto relámpago, los asistentes quedaron con ganas de más y las opiniones favorables no dejaron de llegar, por lo que esperan que vuelva a celebrarse otra presentación.
En la calle Zhongzheng (中正路) de la ciudad de Chiayi, más conocida por su nombre anterior, Calle Antigua Ertong (二通老街), comercios y edificios tradicionales se convirtieron la semana pasada en el escenario de un concierto muy particular. La Oficina de Cultura de la ciudad trabajó junto a establecimientos locales y una reconocida orquesta para ofrecer una presentación en la que los músicos tocaron desde los balcones y junto a las ventanas del segundo piso, mientras algunos se ubicaron frente a las entradas de los negocios.
La actividad ofreció una perspectiva diferente de esta calle tradicional. El director de la Oficina de Cultura de Chiayi, Hsieh Yu-che (謝育哲), explicó que la iniciativa forma parte de un proyecto que reúne 27 puntos culturales de espacios interiores y nueve espacios culturales de la ciudad. Las melodías recorrieron la calle y, según destacó el organizador, Tung Yao-hung (董耀鴻), numerosos transeúntes se detuvieron a escuchar, mientras levantaban la mirada para contemplar el paisaje cultural de esta tradicional calle.
El concierto fue breve y estuvo compuesto por solo siete piezas, y dejó a muchos asistentes con ganas de más. Algunas personas señalaron que, después de la lluvia, la música en una noche de verano resultaba especialmente agradable y que el espectáculo podía hacer muy felices a los turistas que visitaban el lugar.