La vicepresidenta Hsiao Bi-khim (蕭美琴) regresó al país la madrugada de hoy día 14 tras participar en el segundo "Foro de Europa Libre y Democrática" en la isla de Ventotene, Italia. A su llegada al aeropuerto, la mandataria destacó la importancia de amplificar la voz de Taiwán en el escenario internacional frente a las constantes amenazas autoritarias.
Hsiao resaltó que Ventotene es considerada la cuna de la integración europea, siendo el lugar donde prisioneros políticos antifascistas sentaron las bases de la actual Unión Europea durante la Segunda Guerra Mundial. La vicepresidenta trazó un paralelismo entre el resurgimiento europeo y la transición democrática de Taiwán. Afirmó que la libertad y la democracia no caen del cielo, sino que son el resultado de la lucha y la protección constante de los ciudadanos.
Durante sus diálogos con líderes internacionales, Hsiao expuso los desafíos actuales que enfrenta la isla al advertir sobre la creciente presión militar y las tácticas de coerción en la "zona gris" utilizadas para intentar alterar el status quo en la región. A su vez, envió un firme mensaje de resiliencia reiterando el compromiso inquebrantable de Taiwán con la paz regional y su estilo de vida, y subrayó que "incluso en las situaciones más difíciles, Taiwán continuará caminando con valentía junto al mundo".
La agenda del viaje se mantuvo bajo estricta reserva para evitar interferencias innecesarias. La delegación invirtió 27 horas en traslados por aire, tierra y mar, enfrentando condiciones climáticas adversas para llegar a su destino con total seguridad.
El ministro de Relaciones Exteriores, Lin Chia-lung (林佳龍), quien acompañó a la vicepresidenta, confirmó el éxito de la misión diplomática. A través de sus redes sociales, Lin enfatizó que la política exterior de Taiwán avanza de manera estable, utilizando una fuerza firme y moderada para consolidar alianzas con socios internacionales que comparten valores democráticos similares.