Con cánticos tradicionales y ceremonias de bendición, el pasado día 12 se llevó a cabo el evento anual de las Culturas Aborígenes de Nueva Taipéi. En esta edición, el festival destacó por su enfoque internacional al colaborar con la Oficina de Comercio e Industria de Nueva Zelanda para presentar actuaciones de la cultura maorí, fortaleciendo así los históricos vínculos con los pueblos austronesios.
Durante la jornada, miembros de diversas tribus locales se reunieron para agradecer a los espíritus ancestrales a través de rituales y música tradicional. El evento alcanzó su punto máximo con la participación especial del grupo maorí, que cautivó al público con su enérgica danza y sus imponentes gritos de guerra.
El alcalde de Nueva Taipéi, Hou Yu-ih (侯友宜), resaltó la importancia de este intercambio internacional. Señaló que el océano no es una barrera, sino un puente que permite mantener una profunda amistad y perpetuar la cultura compartida entre los pueblos originarios de Taiwán y las naciones austronesias, proyectando su legado hacia el mundo.
El alcalde subrayó que la población aborigen en Nueva Taipéi ha crecido significativamente y ya supera los 66 000 habitantes. Para apoyar a esta creciente comunidad, Hou reafirmó el compromiso del gobierno local de continuar impulsando políticas, infraestructuras y actividades dedicadas a los pueblos originarios. El objetivo es garantizar que los residentes indígenas puedan mantener vivas sus raíces culturales dentro del entorno urbano, fomentando así una ciudad diversa y promoviendo un diálogo social más profundo.