La Fuerza Aérea de Taiwán ha recibido oficialmente sus dos primeros cazas de última generación F-16V (BLK70), marcando un hito en el programa de modernización defensiva del país conocido como «Proyecto Fénix» (鳳翔專案). Las aeronaves aterrizaron en la base aérea de Chihhang (志航), situada en el condado oriental de Taitung. El ministro de Defensa, Wellington Koo (顧立雄), adelantó que el calendario de suministros pactado con Washington sigue activo y que el inventario militar taiwanés recibirá nuevas unidades antes de que concluya el año en curso.
Durante su comparecencia en el Yuan Legislativo, el ministro también salió al paso de las especulaciones mediáticas que apuntaban a que los cazas recién llegados carecían de sus sistemas de guerra electrónica definitivos y volaban con pesos muertos provisionales. Wellington Koo desmintió esta información, asegurando que las pruebas de integración de software y hardware, dirigidas por el fabricante estadounidense, avanzan sin contratiempos y estarán operativas en un plazo muy breve. Asimismo, justificó el despliegue de las aeronaves en la costa este como una táctica fundamental para garantizar la profundidad estratégica y proteger la capacidad de respuesta militar nacional.
La llegada del armamento coincidió con un reciente análisis publicado por la agencia Reuters, el cual sugiere que la ventana de riesgo para una invasión china podría retrasarse más allá de 2028, dependiendo de los resultados políticos internos de Taiwán. Ante estas valoraciones, Wellington Koo fue tajante al señalar que la amenaza existencial que representa Pekín es constante y estructural, independientemente del partido político que ocupe la presidencia en Taipéi.
El titular de Defensa insistió en que las Fuerzas Armadas taiwanesas no basan sus estrategias de contingencia en previsiones políticas extranjeras, sino en la observación objetiva de los movimientos de las tropas del Ejército Popular de Liberación (EPL). En este sentido, reafirmó el compromiso del mando militar de mantener el máximo nivel de preparación operativa y de alerta temprana para disuadir cualquier agresión y salvaguardar la soberanía del archipiélago.