La frase que hoy vamos a grabar en nuestro mármol es un lema que se ha convertido en el mantra cívico de la isla. Son tres conceptos simples, pero con un peso monumental.
Llevar nuestros propios envases, reutilizar y consumir menos.
¿Cómo es que una isla famosa mundialmente por su cultura de comida callejera y sus infinitos mercados nocturnos ha logrado convencer a millones de personas de abandonar la comodidad del plástico desechable?