Hay lugares donde la comida no solo se sirve… se cultiva, se observa y se vive desde la raíz. Hoy viajamos al noreste de Taiwán, al municipio de Yuanshan, para descubrir un rincón donde la naturaleza y la gastronomía se entrelazan de forma única: la granja Huaquan.
Aquí, el protagonista no es solo el agua de su manantial natural, que se mantiene a una temperatura constante durante todo el año, sino también una flor tan delicada como sorprendente: la flor de jengibre mariposa. Esta planta, que cubre los alrededores de la granja, no solo embellece el paisaje, sino que se convierte en ingrediente esencial de una cocina que nace directamente de la tierra.