En muchas partes de Occidente, cuando pensamos en un "libro con dibujos", automáticamente lo relegamos a la estantería infantil. El libro ilustrado es un puente; un formato que no intimida, que invita a la reflexión pausada y que, lo más importante, tiene el poder de cruzar las barreras del idioma con mucha más facilidad que una novela tradicional.
En este programa vamos a hablar de cómo Taiwán está construyendo, literalmente, una escuela y un ecosistema para crear su propio "Equipo Nacional de Libros Ilustrados".