El día de nuestra visita, un grupo de niños indígenas participaba en una clase al aire libre en las colinas de Wulai. Aprendían de los cazadores sobre los animales y las plantas de los bosques de montaña, así como a usar el arco y la flecha, cortar bambú y encender fuego por fricción, adquiriendo así conocimientos sobre cómo convivir humildemente con la naturaleza.