Con la bolsa de Taiwán superando los 45.000 puntos, la euforia inversora a nivel nacional continúa en aumento. Sin embargo, el mercado inmobiliario se mantiene estancado. Los jóvenes no solo invierten en bolsa el dinero destinado a la entrada de una vivienda, sino que incluso se observa un fenómeno de apalancamiento mediante préstamos y prórrogas hipotecarias, lo que sugiere un posible incremento del riesgo financiero.