Nuestra frase protagonista de hoy encapsula perfectamente esta dualidad taiwanesa: la de una isla que lidera la revolución digital sin perder su sensibilidad estética. Fue pronunciada recientemente por Lee Po-yen (李泊言), el director del Centro Nacional de Educación Artística de Taiwán.
Durante la inauguración de una exposición espectacular, el director Lee nos regaló estas sabias palabras. La frase dice así:
La tecnología influye en el lenguaje de la expresión artística, mientras que el arte, a su vez, enriquece el contenido de las manifestaciones tecnológicas.