Nuestra frase de hoy surge de un evento histórico para la educación taiwanesa que tuvo lugar hace apenas unos días, a finales de julio. Fue pronunciada por el actual Ministro de Educación, Cheng Ying-yao (鄭英耀). Sus palabras son una poderosa declaración de intenciones sobre lo que realmente sostiene a este país.
Nuestra montaña sagrada es nuestro talento. Cultivamos, generación tras generación, pasando el relevo a talentos excepcionales en todos los campos.