El Ministerio de Cultura de Taiwán hizo algo sin precedentes. Organizaron el primer "Foro Cultural Participativo para Jóvenes". El escenario elegido fue la Base Cultural Nacional, también conocida como C-LAB, un espacio en Taipéi dedicado a la experimentación contemporánea. Y los invitados de honor no fueron académicos ni políticos, sino adolescentes de entre 12 y 18 años.