En los últimos años, sobre todo después de la pandemia, el mundo ha visto un resurgir increíble de los viajes a pie. En Taiwán, las autoridades de turismo se hicieron una pregunta fascinante: ¿Por qué no crear nuestro propio "Camino de Santiago"? Y el lugar elegido para esta ambiciosa y poética idea no podía ser otro que Matsu.