La FDA publicó ayer una normativa revisada de seguridad alimentaria (BPH). Los vendedores de alimentos que den cambio y toquen alimentos pueden recibir multas de hasta 200 millones de dólares taiwaneses, lo que ha generado una reacción negativa en la industria. En respuesta, el subdirector de la FDA, Lin Jin-fu (林金富), declaró que los vendedores tienen diversas maneras prácticas y viables de responder, cómo usar pinzas, usar guantes o rociar alcohol, entre otras. El gobierno también reforzará la asesoría y no impondrá multas de inmediato.