Los países están promoviendo las monedas estables como una extensión de la moneda física, y Taiwán está iniciando las primeras etapas de la discusión sobre su entorno regulatorio. Las características comerciales de las monedas estables se consideran una solución milagrosa para abordar las pérdidas cambiarias de importadores y exportadores, pero ¿es realmente así? ¿Qué riesgos cambiarios pueden mitigar las monedas estables descentralizadas en la práctica? ¿Y quién asumirá las pérdidas cuando la moneda se canjee por efectivo? Teinvito a conocer la polémica generada.