La cultura del té se originó en Asia y posteriormente se extendió a Occidente, transformando no solo el comercio global, sino también las lenguas de muchos países. Si la pronunciación de esta bebida se acerca a "té", generalmente significa que el término proviene de la provincia china de Fujian o de Taiwán, y recibió la influencia de la pronunciación hokkien "te".
Hubo una época en que los tés taiwaneses dominaban el mercado internacional, impulsando el papel de la isla en la Era de los Descubrimientos. Muchas ciudades debieron su auge al té, y su fama se extendió por todas partes tras su fragante estela.