¿Tu cerebro te ha traicionado alguna vez con un episodio de ataque de pánico?
Aléjate del estrés acumulado, las experiencias traumáticas y los pensamientos catastróficos que pueden ser detonantes de estos ataques. Cuida tu cuerpo, busca apoyo profesional, y habla del tema sin vergüenza con alguien de confianza.