Al hablar de la península de Hengchun, el extremo sur de Taiwán, a menudo se piensa en sol, playas y una energía vibrante, pero los recursos médicos son más escasos de lo que se imagina. Chen Ming-chu, obstetra-ginecóloga del Hospital Cristiano de Hengchun y galardonada con el 35.º Premio a la Contribución Médica Individual, fue la única obstetra-ginecóloga en toda la península de Hengchun durante dos años. No solo atendía pacientes, sino que también realizaba partos y cirugías, llegando incluso a necesitar diálisis. Sin embargo, no se arrepiente, pues cree que fue la voluntad de Dios, y seguirá sirviendo mientras el hospital la necesite.
Te invito a conocer su experiencia.