Taiwán se ha adentrado en una sociedad superenvejecida, donde los hogares unipersonales son cada vez más comunes. La Asociación de Limpieza de Hogares Felices de Taiwán creó el "Equipo de Limpieza de Hogares Felices" para ayudar a las personas con discapacidad a desarrollar habilidades que les permitan ser independientes. En colaboración con organizaciones de bienestar social, estas personas se encargan de la limpieza de hogares de personas mayores que viven solas, demostrando el poder de "un apoyo, doble ayuda".