El salario mínimo acaba de subir a NT$29,500 el día de Año Nuevo de este año (2026), y el presidente Lai Ching-te anunció posteriormente que "el salario mínimo volverá a subir este año", con la expectativa de superar el umbral de NT$30,000. Esta noticia ha suscitado la preocupación de que provoque un aumento de precios e incluso se convierta en un "recorte salarial encubierto". Sin embargo, los expertos consideran que los ajustes estables del salario mínimo constituyen un importante sistema de bienestar social, y que el efecto inflacionario resultante es limitado. También sugieren que se deberían proponer medidas políticas para estimular el crecimiento general de los salarios.