En el pueblo montañoso de Liugui, Kaohsiung, un canto melodioso se escucha desde el piso superior de una clínica dental, algo cotidiano para los lugareños. Esta voz, proveniente de una remota región de Taiwán, también se ha escuchado en el escenario mundial de los Juegos Corales Mundiales. Se trata del Coro Nibun, fundado en 2017. Su impulsor no es un músico profesional, sino Chen Chun-chih, un dentista que decidió dejar la ciudad y aventurarse en las montañas. Durante más de una década, ha utilizado la música como un "medio" para conectar la educación, la cultura y la salud, y al acompañar a niños en su crecimiento, ha redescubierto el significado de "ser necesario".